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La mayor divulgación de la Semana Santa de San Fernando escrita.


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la semana santa silencio

La Expiración, o la del Silencio, es la siguiente cofradía que sale en el Jueves Santo, Su titulación es: Real y Venerable Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de la Esperanza. Tiene dos pasos; el del Cristo y el de la Virgen bajo palio, sale de la Iglesia Castrense de San Francisco de Asís, a las 22.00 horas.
La Hermandad de La Expiración es una de las más antiguas de San Fernando, pues su fundación data de hace 200 años (1796) saliendo por primera vez en procesión en 1797, Fíjense los lectores, la cantidad de hechos históricos que se pueden narrar o contar de esta Cofradía, cuyo anecdotario llenaría las páginas de un libro.

Empezaré diciendo que, la talla del Cristo de la Expiración es un crucificado, que representa el momento justo de la muerte de Jesús en la Cruz, justo cuando da el último suspiro -“Y en diciendo esto expiró”- momento que fue magníficamente plasmado por las gubias de su escultor.

Tal vez por el carácter militar y naval que tuvo el grupo de personas que iniciaron la creación de esta Hermandad, fue por lo que se le encargó este trabajo al Escultor y Maestro Tallador de mascarones de proa del Arsenal de La Carraca, D. José Tomás de Cirartegui, en los años de 1780 y pico. Este escultor, que era vasco y que estaba allí destinado y que nunca había realizado un trabajo de este tipo, gracias a su habilidad
artística, demostrada en cuantos trabajos de mascarones y alguna que otra imagen de santos, que él había realizado, con el fin de aprovechar los restos de troncos de madera que quedaban después de cualquier obra terminada, pues se comprometió a acometer tamaña empresa, y de ahí salió este magnifico Cristo de la Expiración.
Por aquellos entonces La Iglesia de San Francisco, aunque ya era Castrense desde 1765,  pertenecía al convento del hospicio de los frailes Franciscanos, cuyo superior Fray Manuel Delgado acogió la escultura del Cristo crucificado con gran entusiasmo y pronto la puso en cultos, organizando actos piadosos en su nombre, y fomentando el fervor popular. Este fraile, junto con el Señor D. José Román Morillas de Serrano, y
D. Mateo de Barrios, que luego sería el Mayordomo, fueron piezas claves en la fundación de la Hermandad. 
Una vez aprobados los estatutos de la Hermandad, basados en los de igual cofradía pero de la ciudad de Granada, se le solicitó su aprobación al Sr. Obispo de Cádiz, quién al verlos tan claros, los aprobó de inmediato, autorizando la formación de la Cofradía isleña y estableciéndola canónicamente en la Iglesia del Hospicio de San Francisco.
En los años de 1830 al 1840, la hermandad estuvo a punto de desaparecer, pues resulta que cuando se fueron los frailes del convento, les dejaron esas instalaciones al clero castrense,  quién no estaba muy conforme con el uso de las instalaciones, por parte de la Cofradía, suspendiéndose así las salidas procesionales, y como las desavenencias entre la Junta de gobierno de la cofradía y el clero militar, no cedían, los componentes de la junta decidieron reunirse con el párroco de la Iglesia Mayor solicitándole fueran acogidos como sede canónica ya que habían recogido todos los enseres de la Hermandad y no sabían donde establecerse, por lo que estuvieron acogidos a esta Parroquia como sede, aunque la imagen del crucificado no llegó a trasladarse, debido a que llegada la noticia al Teniente General Vicario Castrense, éste le mandó, en una carta, al párroco militar, una orden en la que se decía que para evitar escándalos se
volviera a admitir a la Hermandad a su sede de origen.
Hasta 1847, duró el enfado y estuvieron celebrándose cabildos en la Iglesia Mayor, hasta que en el año
siguiente de 1848, ya empezaron a usar las antiguas instalaciones de la de San Francisco, presididos eso sí por un cura diocesano. Sería así hasta el año 1858, en que cambió la Iglesia de Párroco castrense y éste exigió presidir los cabildos por corresponderle por depender la Hermandad de la autoridad eclesiástica militar, en lo que tanto el clero diocesano como el Equipo de Gobierno de la Hermandad accedieron para
evitar otro conflicto.


 

Silencio año 2008 Fotografía www.elguichidecarlos.com



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Doy ahora un salto a los años de la década de los de 1940, pues la Hermandad del Silencio había pasado por los avatares de la guerra civil, unos tiempos muy duros para todo lo religioso, entre otras aventuras y filigranas, para llenar de datos un libro, pero es en esta década cuando la Cofradía se reorganiza de nuevo, la nueva junta de gobierno, le dio un giro de 180 grados: se reformaron los estatutos se cambió el monte del
paso del crucificado, dejándolo solo con la cruz del Cristo de la Expiración, (anteriormente llevaba más imágenes), y se pensó en un paso de palio para la virgen, así como se cambió el color de las túnicas de los penitentes al negro total, Pues anteriormente habían sido negras y rojas, y se puso la hora de salida a las
22.00, pues antiguamente se salía a diferentes horas según la época, y se le dio a sus filas un aire más marcial según lo requería el momento político que se vivía.
Viene de ahí el nombre del Silencio, pues la cofradía desfilaba sin música y se les apagaba el alumbrado público – y el de los comercios- dejando una estela de recogimiento y silencio que invitaba a permanecer
callados a todo el público que presenciaba el desfile de este singular cortejo. Debo decir que en ese tiempo también fue cambiado el nombre de la advocación de la Virgen, pues antes se llamó de Los Dolores, y pasó a ser titulada como de la Esperanza.Imágenes de los titulares de la Hermandad del Silencio:

Cristo de La Expiración La Esperanza del silencio
La cruz de guía de la hermandad del Silencio. Puede apreciarse la calle con el alumbrado público apagado.
No pondré más fotos de esta cofradía por que son todas demasiado oscuras.

El paso actual del Cristo, es de estilo barroco, realizado por un tallista de Huelva que se encontraba en San Fernando, cumpliendo con el Servicio Militar Forzoso. En cierto modo, es lógico que sabiendo que se encuentran haciendo la mili, tanto futbolistas, como toreros, como…. Tallistas, y dada la condición, un tanto militar, de esta cofradía, se le encargara a éste la construcción de un paso, como es en este caso, paso por
cierto de un marcado estilo isleño, por ser de madera tallada y barnizada, no como ahora, que todos los pasos son dorados por la reciente moda de estilo sevillano.
El paso de la Virgen de la Esperanza, es de orfebrería de alpaca plateada, tanto la mesa como el respiradero, fueron hechos por los talleres sevillanos de D. Manuel Seco Velasco en 1948, así mismo, la candelería y los varales fueron realizados por Luís Jiménez, en el centro del respiradero frontal, hay una imagen de la Virgen del Carmen, como protectora de la entidad naval militar, de la Hermandad. El palio es de
mallas y terciopelo verde bordado con apliques de hilo de oro procedentes de trajes de luces del torero isleño Francisco Ruiz Miguel.
Como decía algo más arriba, el paso único con el que salía la procesión llevaba en su monte más figuras acompañando a la cruz: la imagen de La virgen de los Dolores, -hoy es la de la Esperanza- San Juan Evangelista, María Magdalena, María la de Cleofás y María de Salomé.

Para El Güichi de Carlos
Ligeros apuntes de nuestra Semana Santa.
La Semana Santa vista desde la acera
José Luís Leiva
Abril 2009



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