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influencia militar:
La influencia de la vida militar desde 1720 en la Villa de la Real Isla de León hasta finalizar el Siglo XX en la actual San Fernando. Los destinos y cuarteles. Desde los pelones hasta el Capitán General de la Zona Marítima del Estrecho.


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san fernando el sueño de un orden (I)

I N T R O D U C C I Ó N 

Discurso de ingreso de la toma de posesión como Académico de Número en la Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes de San Fernando de D. José María Cano Valero. San Fernando 22 de abril de 2008.

Quiero en esta exposición, realizar una descripción del desarrollo urbano de la ciudad de San Fernando, desde sus orígenes hasta la fecha, analizando las razones de su estructura urbana, que son un reflejo de las ideas urbanísticas existentes en cada época, analizar las causas de su deterioro y hacer una propuesta urbana de cómo podría haber crecido la ciudad de no haber sufrido las crisis económicas de finales del siglo XVIII, causadas por las guerras con Inglaterra y posteriormente la de la independencia, lo que originó la paralización de la construcción de la Isla de León como ciudad ilustrada.
Anteriormente se han realizado estudios sobre los orígenes de la ciudad, su desarrollo y su concreción en su significativa arquitectura, como por ejemplo los
realizados por Luis Martínez Montiel en su libro “San Fernando, una ciudad de las luces” y la tesis Doctoral de Juan Torrejón Chaves, sobre “La Población de San Carlos en la Isla de León”.
Mi intención, no es solo mostrar el nacimiento y el crecimiento de la ciudad de un modo gráfico, sino exponer como se ha materializado el diseño urbano en la arquitectura de la ciudad, ya que por las razones que luego analizaremos, el inicial proyecto ilustrado de la población de San Carlos no se llegó a realizar.
Presentaré como se construyó y configuró la ciudad en aquella época y la relación que tuvo con las ideas ilustradas de la segunda mitad del XVIII, analizando la importancia de la tipología arquitectónica que ha sido la que en definitiva ha dado forma a la ciudad y la importancia que tiene su conservación a través de los Planes Especiales de Protección, los famosos PEPRICH, del que tanto se habla y a los cuales parece que no se le da la importancia que deben tener para el mantenimiento y revitalización de los centros históricos, ya que se politizan con facilidad, sin comprender muchas veces el hecho urbano como el resultado físico de la historia de la ciudad.
Por tanto creo que estoy en un momento oportuno de reivindicar la importancia de la arquitectura de la ciudad y no caer en falsos fachadismos, que nos llevan creer que la arquitectura es simplemente la sucesión de cierros, cornisas, portadas, almenas etc., ya que estas formas son simplemente la respuesta temporal, y por tanto sujeta a las modas, y no un concepto mas amplio de la arquitectura, como respuesta formal de una tipología, que es el que hay que conocer, asumir y mantener.
Estudiaré las diferencias existentes entre los dos grandes desarrollos urbanos que ha tenido la ciudad, el primero, el ya comentado en la segunda mitad del siglo XVIII, y el ultimo, en la segunda mitad del siglo pasado, en donde no solo se olvidan las ideas racionalistas que dieron origen a la ciudad, sino que además se destruyen estas en gran parte, con los diversos Planes Generales que se han aprobado y desarrollado en las ultimas décadas, explicando su incidencia en la ciudad actual.
Existen ciertas analogías entre el crecimiento de la ciudad hace 250 años y la actualidad, pudiendo confirmar que San Fernando era con respecto a Cádiz, lo que en la actualidad es Chiclana con respecto a la Bahía, ya que San Fernando en la segunda mitad del XVIII servía de lugar de esparcimiento de la ciudad de Cádiz y las primeras construcciones que se realizaron en la Isla de León, podríamos decir que fueron ilegales, ya que el Cabildo de Cádiz prohibió la edificación fuera de la ciudad, debido a que se temía que el nacimiento de una nueva ciudad tan cercana le pudiera quitar protagonismo a la capital, y hasta hace poco, gran parte de las viviendas de recreo realizadas en Chiclana se han realizado también de forma ilegal.
Por ultimo, quiero presentar al final del discurso, una propuesta, o mejor un sueño, de cómo la ciudad de San Fernando pudo haber sido y no ha sido, lo que Aldo Rossi llama “LA CIUDAD ANALOGA”, es decir, tal y como se hubiese desarrollado aplicando la ideología racionalista de la Ilustración. Y comprobar las coincidencias urbanas entre el proyecto propuesto y la ciudad actual.



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E L   O R I G E N   D E   L A   C I U D A D 

Se puede estudiar con cierta claridad la evolución urbanística de la Isla de León a través de la cartografía que existe desde finales del siglo XVI, hasta la actualidad.
Los primeros planos identifican claramente un camino de acceso a Cádiz a través del Puente Zuazo y algunas construcciones que se apoyan a lo largo de ese camino, en un principio a cada lado del citado puente se sitúan varias edificaciones que componen un Carenero para la construcción y reparación de barcos y una vez cruzado el puente, en dirección a Cádiz, el antiguo Castillo (de León), posteriormente denominado de San Romualdo, que al parecer, según se dice, albergó un caserío en sus alrededores mal trazado y seguramente de construcciones perecederas, del que no han perdurado vestigios.
También existía entonces una torre vigía, situada en un alto en el fondo de la Bahía, hoy conocida como Torre Alta, ocupando una de las dos elevaciones existentes en el terreno de la Isla.
A lo largo del siglo XVI se fueron estableciendo a lo largo del camino de acceso a Cádiz, algunos caseríos, de mayor o menor importancia utilizados para descanso de los habitantes de Cádiz y como lugar de habitación de los guardas y trabajadores de las diversas huertas y salinas que existían en los fértiles terrenos de la Isla de León.
Durante el siglo XVII se continúan construyendo algunas viviendas y aparecen dos edificios muy importantes para el futuro centro de la ciudad, como son EL MESÓN DEL DUQUE, ya desaparecido, situado en las proximidades del Castillo y el CONVENTO DE LOS CARMELITAS, fundado en 1.680, que servirían ambos de núcleo de atracción de un cierto núcleo de viviendas que irían colmatando la futura calle Real.
En el barrio del Convento de Carmelitas se auto-construyen sus viviendas el gremio de pescadores y salineros, que situándose en la pendiente que existe entre el citado Convento y los caños se continuará ampliando durante el siglo siguiente, y en los alrededores del Mesón el Duque se ubicaran, con toda seguridad, trabajadores del carenero, en edificaciones populares que algunas de las cuales han perdurado hasta nuestros días, como son el Callejón de Croquer y los patios de vecinos que aun existen en la calle Real nºs 12 y 14 .
Por tanto, a finales del siglo XVII, tenemos YA de forma esquemática la
configuración de la futura trama urbana de San Fernando, perfectamente dibujado en un plano realizado en 1.852 y que basado en el anterior mapa ó dibujo en tres dimensiones de Fray Jerónimo de la Concepción de 1.660, que pertenece al archivo de la familia Lobo, representa con cierta exactitud los edificios, caseríos y huertas que a finales de dicho siglo, existían en la Isla de Leon.


 


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C R E C I M I E N T O   D E   L A   C I U D A D   E N   E L   S I G L O   X V I I I 

A principios de siglo, la situación cambió mucho en la Bahía de Cádiz, por dos causas principales que determinaran el futuro crecimiento de la ciudad de San Fernando:
- En primer lugar en el año 1.717 se pasó la CASA DE CONTRATACIÓN de Sevilla a Cádiz, suponiendo un fuerte incremento del nivel económico de la Bahía y un aumento paralelo de la construcción de buques, con lo que se potenció el Carenero construido junto al puente Suazo y comenzaron a surgir por todo el borde de la Bahía, puntos de atraque de embarcaciones para reparación y abastecimiento de víveres y agua.
- Y por otra parte en 1.729, el Rey Felipe V, incorpora las tierras de la Isla de León a la corona de España, que anteriormente habían pertenecido al Duque de Arcos, el cual tenia establecido fuertes impuestos a los que se querían establecer en LaIsla, eliminando así unas de las grandes trabas para poder construir en la Isla de León.
En esta situación, en 1.724 se comienza a construir un arsenal de nueva planta, sobre un islote artificial creado por un antiguo barco (denominado carraca) abandonado, que se encuentra situado al norte de la población, en un lugar que era perfectamente accesible desde la Bahía. Esta instalación militar debería dar cabida a la flota, así como construir nuevos buques, quedando ésta resguardada de los ataques de los enemigos por la red de fortificaciones que rodeaba a todos los accesos a ésta Bahía.
La fundación de esta industria iba a llevar indudablemente un gran crecimiento poblacional, debido en su mayor parte a la gran afluencia de personal civil y militar, puesto que los arsenales militares eran consideradas entonces las aglomeraciones obreras mas estables durante el siglo XVIII.
De todos modos los comienzos de la ciudad fueron lentos y difíciles, entorpecidos por la vecina capitalidad de Cádiz, que lógicamente en aquel momento tenia un gran auge económico y una importante vida comercial, por lo que no interesaba a los gaditanos que la Isla de León se expansionara y sobre todo se convirtiera en un asentamiento naval, en deterioro de los intereses gaditanos.
Incluso el Cabildo gaditano, dictó una orden que prohibía la construcción en la Isla de León, para evitar la descentralización de la ciudad y la perdida de habitantes de la capital.
Aun así se comenzaron a construir un gran número de viviendas, por lo que utilizando el símil anterior se puede afirmar que en su origen estas era ilegales, que es exactamente lo que ha ocurrido hasta hace poco con el termino de Chiclana.
La creación del Arsenal, va a suponer un nuevo foco de atracción de la ciudad hacia el norte, perpendicularmente a la calle Real, construyéndose viviendas hacia este nuevo punto, lógicamente ocupando los caminos mas directos de acceso tal y como se puede ver en el esquema adjunto
El nacimiento de San Fernando como ciudad se realizó sin ningún Plan
Urbanístico, sino simplemente se materializaron las ideas ilustradas de la época, basadas en una trama urbana reticular, que acomodándose a las preexistencias físicas, como son los caminos y edificios ya construidos, dan lugar a una estructura urbana formada por actuaciones aisladas, inconexas muchas veces entre ellas, con una retícula alargada y en algunos casos focalizando esta trama cuando existe un cruce de caminos.
Este crecimiento queda perfectamente reflejado en los planos que se levantan en la época, como son la carta de VICENTE TOFIÑO y el plano de GREGORIO ESPINOSA DE LOS MONTEROS, en donde se puede apreciar claramente este crecimiento de la ciudad, con todas las anzanas existentes entre las calles Calatrava y Manuel Roldán consolidadas por edificación.
En ésta época la calle real estaba prácticamente consolidada en sus dos laterales, en el tramo comprendido entre el Castillo y el Patio de Cambiazo, con una clara tendencia de crecimiento hacia el sur de la calle Real (hacia el Zaporito), iniciada ya en la parte baja de la Iglesia del Carmen, con viviendas que se apoyan en el lateral de los jardines y huertos del Convento, formando un nuevo barrio, con una estructura peculiar, basado en manzanas casi cuadradas, situado entre la calle
del Carmen y Alsedo, en la zona que hasta hace poco le llamaban ”las
callejuelas”.
A este crecimiento hacia el sur de la calle principal, le siguieron en paralelo la parte trasera de la Iglesia Mayor y la zona comprendida entre la c/ Comedias y la c/ Doctor Cellier, obligados con toda seguridad por la existencia del puerto y astilleros del Zaporito .
Voy a establecer aquí un paréntesis en el crecimiento de la ciudad para presentar de forma esquemática los desarrollos del resto de los departamentos marítimos y analizar las analogías y diferencias de los crecimientos urbanos tres departamentos marítimos que se crean en el siglo XVIII, para ver las influencias sobre la futura ciudad de San Fernando.
Siendo los ingenieros militares, conscientes del gran desarrollo futuro de las poblaciones en donde se fundan los arsenales, se diseñan para cada una de ellas proyectos de ciudades de nueva implantación de acuerdo con las ideas urbanísticas que imperaban en ese momento.
La creación del Departamento Marítimo de Levante, con sede en Cartagena,anterior al de San Fernando y Ferrol , en 1.726, se realizó con una mejora del Puerto ya existente y con la construcción de un Arsenal dentro del mismo, y realizándose el crecimiento de la ciudad de forma irregular a modo de ensanche, con un gran desarrollo constructivo entre los años 1.750 y 1.782 en torno al Arsenal.
En el caso de Ferrol y La Isla se establecen los arsenales separados de los núcleos de población, lo que obliga a diseñar dos ciudades de nueva creación donde se debían alojar toda la nueva población que debía abastecer al Arsenal y al Departamento Marítimo, tanto militar como civil.
Como modelo de estas ciudades se toman los cánones de los grandes tratadistas del Renacimiento, adaptándose a las nuevas ideas y uso del siglo XVIII, que forman las llamadas CIUDADES IDEALES, que provienen de las ciudades fortaleza, trazadas de forma regular y rodeadas de un perímetro fortificado de forma poligonal, de las cuales tenemos numerosos ejemplos, entre ellos mas significativo es la ciudad ideal que plantea FILARETE, para la ciudad de SFORZINDA, que perfectamente ha podido servir de base para el primer diseño de San Carlos.
Son modélicos en ésta época los otros diseños de SANGALLO, LEONARDO, SCAMURRI ó VASARI y las ciudades fortaleza de VAUBAN, los cuales fueron suficientemente desarrollados por los urbanistas e ingenieros militares españoles en todas las fundaciones poblacionales de los siglos anteriores enHispanoamérica.
Las ciudades ideales renacentistas establecían la forma estrellada ó poligonal como las mas adecuadas para la defensa, estando sujetos estos diseños a plantas regulares en la que se suceden plazas cuadradas y calle rigurosamente rectas con formas perimetrales perfectamente definidas, en principio por la fortificación perimetral y posteriormente al desaparecer éstas por grandes avenidas arboladas y organizadas siempre alrededor de una plaza principal central en donde se colocaban los edificios públicos mas representativos.
Cuando en 1.750, salió la orden para la construcción de un Arsenal en Ferrol, se le encargó a Jorge Juan el diseño del mismo, el cual fue comisionado a Inglaterra para estudiar los sistemas constructivos británicos, y en particular el Arsenal de Chesburgo, que incluía no solo el diseño de esta base naval, sino una nueva población que buscaba una regularidad, claridad en las formas y monumentalidad,
intentando una perfecta relación entre la funcionalidad del Arsenal y el desarrollo urbanístico, que era lo que se intentaba diseñar en Ferrol.
La base naval que se empezó a construir en Ferrol quedaba separada de la antigua ciudad de pescadores, tortuosa y estrecha, diseñándose una nueva ciudad, unida al Arsenal que se corresponde en la actualidad con el barrio de la Magdalena.
En este caso los diseños ilustrados, que se habían aplicado intensamente en las colonias españolas del nuevo mundo se basaban en manzanas de proporciones casi cuadradas, que se alargaron en el caso de Ferrol, por las pendientes existentes, tomando una forma alargada rectangular, que luego tendrían su influencia en el diseño de la Isla de León.
Como se puede observar, las plazas principales se encuentran situadas de un modo lineal con la vía principal, que allí también se llama calle Real. Todo este desarrollo lo explico para ver la correlación con la forma que posteriormente se proyecta para la ciudad militar de San Carlos, debido con toda seguridad a las intensas y lógicas relaciones existentes entre ambos departamentos marítimos, ya que los ingenieros y arquitectos que trabajaron en Ferrol a las ordenes de Jorge Juan, posteriormente lo harían en la Isla de León.
En San Fernando es muy diferente, así como en Ferrol los trabajos entre el diseño de la ciudad y su construcción fueron continuos, aqui, debido a la oposición del Cabildo de la capital al traslado del Departamento Marítimo (Capitanía) de Cádiz a la Isla de León, retrasó su nueva ubicación de 1.750 a 1.767.
Mientras tanto se fueron diseñando para la nueva población de San Carlos, una serie de proyectos utópicos que no llegaron nunca a realizarse debido a distintas circunstancias históricas, económicas y sociales.
Este proyecto pasó por las siguientes fases:
- Primero, Pedro Castejón estableció ideas básicas para la nueva ciudad.
- Después Sabatini hizo un proyecto en 1.777
- Vicente Imperial Diguieri lo modificó en 1.786.
- Y finalmente, el Marqués de Ureña lo remodelaría en 1.791
Pedro Castejón, inspector general de Marina, fue el gran propulsor de la ciudad.
Elaboró las primeras ideas ó Plan Director, como se llama en defensa, sobre su´zonificación y futuro desarrollo, organizando las labores previas de desmonte y terraplenado del llamado Monte del Duque, intentando resolver las comunicaciones con el Arsenal, y colocando la nueva ciudad en sus inmediaciones, para posibilitar el control directo de todas las embarcaciones, según palabras de Pedro Castejón, debiéndo así levantarse “la más hermosa,
más útil, más importante Población de la España y de su principal Departamento de Marina”.
Se pensó que en cuatro años estaría terminada, habiendo planificado los costes y los terrenos, y establecido un Estudio Económico Financiero.
Pedro Castejón propuso a Francisco Sabatini, Arquitecto Italiano que Carlos III había traído de Nápoles, en donde había trabajado para la corona. Y este elaboró en Madrid en el año 1775, un nuevo proyecto para la futura población de San Carlos.
Este diseño consistía en un dodecáedro irregular, inscrito en un defensivo
polígono octogonal estrellado, también irregular, que pierde dos de sus lados y acorta otros dos para formar una rectilínea fachada marítima.
Es un plan complejo y contrasta con otros proyectos de ciudades militares de la época, mucho más uniformes en su configuración general.
El proyecto de Sabatini, debido a las marismas al replantearse sobre el terreno, sufre importantes modificaciones. Se extiende por sus lados, desplaza su ubicación para albergar la dársena y conformar una fachada recta que mira al mar, tal y como era costumbre en las ciudades marítimas fortificadas de la época. La plaza principal, que normalmente en otros diseños de la época se sitúa en la fachada marítima, la incluye en el centro de la ciudad, como un gran espacio
público adornada con los edificios mas representativos, alejándola del tráfico mercantil del puerto. Las manzanas su en su mayor parte cuadradas, las calles son
El proyecto incluía la apertura de dos canales, uno hacia la bahia y otro con dirección del arsenal, que se unían frente a la ciudad proyectada en una gran dársena, para el movimiento de los buques.
El movimiento de tierras a realizar incluyendo la apertura del canal ascendía a la cantidad de casi 1.000.000 m⊃3;
En Marzo de 1.779, cuatro años después del comienzo del proyecto, el arquitecto Sabatini lo abandona por causas no muy conocidas, y se hace cargo del mismo el marino VICENTE IMPERIAL DIGUIERI, trabajando inmediatamente en la dirección de las obras, con arreglo a las directrices marcadas por Sabatini.Desempeñó esta función durante 10 años.
Primero se dedicó a continuar con las labores de explanación y terraplenado, que lógicamente, debido a su volumen no estaban acabadas y posteriormente concibió otro proyecto distinto, sustituyendo al del Italiano.
En el proyecto realizado por IMPERIAL DIGUIERI se desplaza la ciudad de San Carlos, acercándola al Arsenal de la Carraca, buscando terrenos mas firmes y salvando la parte de marisma que ocupaba el proyecto de SABATINI. espaciosas para la época, con una anchura de 12,5 metros.
Se abandonó la forma dodecagonal para convertirse en un rectangulo de 750 metros x 540 metros, con un área de 40,5 Ha, incluyendo una serie de alamedas perimetrales, bulevares y caminos de comunicación con San Fernando, perdiendo la rigidez del esquema defensivo de Sabatini, al considerar que la futura población estaría suficientemente defendida por las marismas.
La solución Diguieri es mucho mas simple, utiliza otro lenguaje urbanístico mas clásico en su concepción, con soluciones regulares simétricas y uniformes, cambia la situación original de Sabatini prescindiendo de la plaza abierta al mar.
Este proyecto se acerca mas a las ideas de Jorge Juan para Ferrol.
El diseño de Diguieri, basado en dos ejes perpendiculares divide a la población en cuatro partes, situándose en la intersección de ambos ejes una plaza cuadrada de 133 metros de lado.
Mirando hacia la población de San Fernando, se coloca una segunda plaza rectangular, situada en el extremo opuesto de la fachada marítima, que servía de desahogo a los cuarteles y la vez de conexión con la ciudad, que como vimos anteriormente se extendía hacia el Arsenal de la Carraca.
La altura de los edificios proyectada era de cuatro plantas ó tres cuerpos como le llamaban, con bajo y entreplanta y dos alturas, con zonas porticadas en la planta baja.
La dársena y los caños se mantienen en la misma situación, variando sus
dimensiones.
Las fortificaciones se sustituyeron por grandes alamedas arboladas, con cuatro hileras de árboles a modo de cinturones verdes, marcando los límites de la nueva población.
La calle principal central se prolonga hacia el sur y enlaza con la población de San Fernando, resolviendo de esta manera la conexión con la ciudad ya construida, estableciendo un inicio de ordenación con manzanas a modo de cuadrícula en aquellas zonas libres de edificación, estando ordenadas éstas cuadrículas de acuerdo con la ciudad proyectada.
La guerra con Inglaterra, de 1.779 a 1.783, paralizó parte de las obras,
ejecutándose solo los edificios reales, la iglesia y un cuartel para batallones.
En 1.789 cambian de destino a Diguieri, siendo solicitada la dirección de obras vacante por el Marqués de Ureña, gaditano, hombre ilustrado y vecino de la población.
Debido a la situación de quiebra de la Hacienda Pública, fue necesario introducir modificaciones para reducir el coste económico de la construcción de la ciudad.
Estas modificaciones, afectaron a las obras hidráulicas y a las civiles.
En las obras hidráulicas se redujeron en anchura los canales, se suprime el puente que debía de comunicar con el Arsenal, y se construye otro sobre la prolongación de un canal que no se llegó a excavar, con lo cual el puente ha quedado sobre tierra (el actual Puente de Ureña).
En cuanto a las obras civiles, se suprimió el segundo cuartel a construir enfrente al actual, se redujo el numero de edificios públicos, se elimininaron las plazas de los mercados, con idea de que quedaran la mayoría de los solares posibles para su venta al mercado privado y poder financiar la urbanización y construcción de los pocos edificios que se pretendían.
Debido a las necesidades de culto de la Iglesia de la Purísima Concepción, fue necesario proyectar un edificio para Convento de Religiosos Franciscanos, ocupando la manzana situada detrás de la iglesia, y que posteriormente fue utilizado como hospital debido a las necesidades planteadas en la guerra de la independencia.
Por tanto, al final del siglo XVIII nos encontramos con la ciudad de San Fernando, que ha experimentado un crecimiento poblacional intenso, pasando de 7.000 a 40.000 habitantes en poco mas de 30 años y con un intento de planificación de una nueva ciudad situada en sus inmediaciones y que por las razones antes expuestas no se llegó a construir, con lo cual este crecimiento lo absorbe en su totalidad la ciudad

Continuará
Cedido por José María Cano Valero.


 


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